El presidente español calificó de ilegal la ofensiva contra Irán y afirmó que el envío de la fragata a Chipre es únicamente para labores de defensa y protección.
El presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, reiteró su rechazo a la guerra en Medio Oriente y calificó como “error” e “ilegal” la intervención militar iniciada por Estados Unidos e Israel contra Irán, al tiempo que defendió el envío de la fragata Cristóbal Colón a Chipre, asegurando que se trata de una misión exclusivamente defensiva.
Durante una conferencia de prensa conjunta con el primer ministro de Portugal, Luis Montenegro, tras un encuentro bilateral en La Rábida, el mandatario explicó que la embarcación fue enviada a petición de Chipre, país miembro de la Unión Europea y de la OTAN, con tareas de protección, defensa y rescate en el Mediterráneo oriental. Añadió que, por tratarse de una operación defensiva, la ley no lo obliga a someter la decisión a votación en el Parlamento, ya que está respaldada por la Ley de Defensa Nacional de 2005.
Las declaraciones se dan después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, calificara al gobierno español como un “aliado terrible” y amenazara con un embargo comercial. Sánchez respondió que mantiene respeto por las instituciones estadounidenses, pero insistió en que la escalada bélica representa una amenaza para la economía y para la estabilidad internacional.
El jefe del gobierno español comparó el conflicto actual con la guerra de Irak de 2003 y sostuvo que la ofensiva contra Irán está fuera de la legalidad internacional. Señaló que España siempre ha criticado la represión del régimen iraní, especialmente contra mujeres y niñas, pero advirtió que ello no justifica violar el orden internacional ni recurrir a la guerra.








