El gobierno de Pedro Sánchez prohíbe el uso de bases y el tránsito de aeronaves vinculadas a ataques, mientras Estados Unidos responde que no necesita apoyo externo en la ofensiva.
El gobierno de España, encabezado por Pedro Sánchez, decidió prohibir el uso de su espacio aéreo y bases militares para cualquier vuelo vinculado a operaciones bélicas contra Irán, en el marco de la ofensiva impulsada por Estados Unidos e Israel.
La medida surge tras denuncias sobre aeronaves estadounidenses que hicieron escala en territorio español como parte del operativo. A partir de ello, el Ejecutivo bloqueó cualquier tránsito militar relacionado con el conflicto.
El canciller José Manuel Albares afirmó que se trata de una guerra contraria al derecho internacional, mientras que la ministra de Defensa, Margarita Robles, la calificó como ilegal e injusta.
Desde la administración de Donald Trump respondieron que no necesitan apoyo externo, marcando tensión ante la postura española.








