Un buque de Sovkomflot llegó a Cuba con miles de barriles de crudo, mientras Estados Unidos aclara que no hay cambios en su política pese a permitir el envío por razones humanitarias.
Un cargamento de crudo proveniente de Rusia arribó al puerto de Matanzas, en el oeste de Cuba, con 740 mil barriles, equivalentes a 100 mil toneladas de crudo, como parte de un envío que busca apoyar el funcionamiento de servicios básicos en la isla en medio de restricciones económicas.
Autoridades rusas destacaron que el suministro responde a la necesidad de garantizar electricidad y servicios esenciales para la población cubana.
Desde el Kremlin, el portavoz Dimitri Peskov subrayó que Rusia considera un deber apoyar a Cuba ante el contexto de bloqueo, asegurando que la cooperación energética es clave para sostener sectores como la salud y la generación eléctrica.
El buque pertenece a la empresa Sovkomflot, sancionada por Estados Unidos desde 2024.
La llegada del cargamento ocurre tras declaraciones del presidente estadounidense Donald Trump, quien afirmó que no le preocupa que Cuba reciba petróleo ruso. No obstante, la vocera de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, aclaró que se trata de una autorización puntual por razones humanitarias y no de un cambio en la política de sanciones.
Así, el envío se da en un contexto de tensiones geopolíticas, donde el suministro energético a Cuba sigue siendo un tema sensible en la relación entre Washington y Moscú.








