Senado aprueba por unanimidad la reforma al artículo 127 constitucional que elimina privilegios en el servicio público y limita las jubilaciones de altos mandos que hoy reciben hasta un millón de pesos mensuales.
La presidenta Claudia Sheinbaum impulsó una reforma constitucional para poner fin a las pensiones millonarias de exfuncionarios, iniciativa que fue aprobada por unanimidad en el Senado de la República con 116 votos a favor, modificando el artículo 127 de la Constitución para establecer límites claros a las remuneraciones y jubilaciones en el servicio público.
La propuesta enviada por la titular del Ejecutivo busca eliminar privilegios heredados de administraciones anteriores y garantizar que ningún servidor público, incluso después de retirado, pueda recibir ingresos superiores a los establecidos para el presidente de la República. Con esta medida, el gobierno federal estima un ahorro cercano a los 5 mil millones de pesos anuales.
Durante la sesión del 11 de marzo, Morena y sus aliados respaldaron la reforma impulsada por Sheinbaum y rechazaron las reservas presentadas por legisladores del PAN, PRI y Movimiento Ciudadano, quienes proponían modificar el método para fijar los límites de las pensiones. El dictamen se mantuvo en sus términos originales. La iniciativa presidencial establece que:
Ningún servidor público podrá recibir una remuneración mayor a la del presidente de la República. Las pensiones y jubilaciones de funcionarios de confianza en organismos públicos, empresas del Estado y banca de desarrollo no podrán exceder la mitad del salario del titular del Ejecutivo federal.
Quedan prohibidos contratos o disposiciones laborales que otorguen beneficios por encima de esos límites.
El objetivo central, de acuerdo con el proyecto, es evitar que exfuncionarios de alto nivel continúen recibiendo pensiones que en algunos casos superan los 500 mil o incluso el millón de pesos mensuales, mientras la mayoría de los trabajadores obtiene jubilaciones muy por debajo de esas cifras.








