Durante el mes de abril, diversas encuestas han confirmado una tendencia consistente: Andrea Chávez será la candidata de Morena rumbo a 2027. De acuerdo con RUBRUM, mantiene una ventaja superior a los 35 puntos en la medición interna de su partido, lo que la posiciona como el perfil más competitivo. Asimismo, según la más reciente encuesta de Statistical Research Corporation, superaría por más de 20 puntos a Marco Bonilla, señalado como el candidato impuesto por la gobernadora Maru Campos.
Estos datos apuntan a un elemento clave: no se trata de un fenómeno aislado, sino de una tendencia sostenida. Desde inicios de año, Chávez ha registrado niveles superiores al 55% de preferencia dentro de Morena, lo que refleja un crecimiento constante y ser reconocida popularmente como el único perfil que encabeza el cambio en Chihuahua.
Parte de este posicionamiento responde también a decisiones estratégicas. Chávez fue la primera en su partido en solicitar licencia a su cargo para concentrarse de lleno en el trabajo de territorio. En un entorno donde la permanencia en cargos públicos suele ser la norma, esta determinación marca un contraste y le ha permitido fortalecer su presencia en campo, con recorridos y contacto directo con la ciudadanía.
A diferencia de otros perfiles, su trayectoria política ha estado vinculada solamente con Morena, primero como Diputada Federal; en San Lázaro impulsó la agenda legislativa de López Obrador, y en estos últimos años como Senadora le tocó aprobar reformas históricas de la mano de la Presidenta Claudia Sheinbaum. Esa es la trayectoria de Andrea Chávez: un solo partido, sin alianzas con los viejos partidos políticos, lo que refuerza una narrativa de congruencia ante sus simpatizantes.
En contraparte, la alianza PAN-PRI enfrenta un contexto complejo en Chihuahua y en los pocos estados que aún gobierna. Pues ya no son solamente los escándalos de corrupción y saqueo, durante el último mes se sumaron decisiones controvertidas respecto a su posición entreguista y ser claros promotores de injerencia de gobiernos extranjeros, claro, lo que no pueden ganar en las urnas, lo pretenden hacer con ayuda potencias extranjeras.
Figuras como Maru Campos, Alejandro Moreno, Lilly Téllez, Ricardo Anaya, Jorge Romero generan opiniones negativas en amplios sectores, en un escenario donde la desconfianza hacia los partidos tradicionales se mantiene como un factor relevante. A ello se suma una preocupación persistente en temas como seguridad, economía, inversión pública, empleo, educación y muchos más donde amplios sectores de la población consideran que los resultados han sido insuficientes.
Así, mientras el PRIAN enfrenta su peor crisis interna entre traiciones, decisiones erróneas y altos niveles de rechazo, Morena y Andrea Chávez aparecen como la fórmula mejor posicionada en las encuestas rumbo a la gubernatura, y sin dudarlo en 2027 el pueblo de Chihuahua mandará al Maru-Duartismo al basurero de la historia.








